A mediados del mes de agosto, Marvel empezó a publicar su nueva serie en la plataforma Disney+ que llevaba ya unos meses dando de que hablar en las redes sociales. No solo el CGI de dudosa calidad mostrado en estos alimentaban los fuegos en la plataforma del pajarito azul, también se unían la completa decadencia en la calidad de la serie anterior de MCU, Ms Marvel, y la visible falta de un guion sólido transversal a lo largo de la serie.

Con otro fracaso de audiencia, que no de crítica, que solo sabían alabar cada producto de la multinacional, llamando a la puerta, solo quedaba ver si lo pronosticado en foros de internet se cumpliría.Tras tres episodios (ahora ya seguramente más) los miedos se han confirmado.

La calidad de los efectos digitalizados ha mejorado considerablemente, pero aún queda lejos de lo necesario para poder sobrellevar cómodamente las escenas de accióno primeros planos. Haciendo una comparativa más detallada de diferentes escenas, es impresionante ver la pérdida de detalle en las facciones del modelo renderizado de Hulka cuando no comparte planos con su primo Hulk. Supongo que en algún punto se tenía que recortar el presupuesto.

Este mal ya es endémico en las series Marvel y, aunque no pueda ver el futuro, doy por hecho que seguirá siendo así. La calidad de los efectos especiales de Wandavision o Loki son cotas ya muy lejanas para las nuevas series. Tanto Moon Knight, la ya nombrada Ms. Marvel y la recién afectada She-Hulk han sido víctimas de esto y es fácil notar un escozor de ojos tras cada escena de combate otransformación en primer plano. Un CGI lamentable que quedaba resultón en el estreno de Star Wars: La Amenaza Fantasma (en 1999), pero actualmente gran parte de los juegos de móvil cuentan con mejores gráficos.

La serie está protagonizada por Tatiana Maslany, quién demostró de largo sus capacidades en Orphan Black, en el papel de la abogadaJennifer Walters. Esta es la prima de Bruce Banner, Hulk para los amigos, quién, tras un accidente de coche, parte de la sangre de él se introduce en su cuerpo. Esto le da unos poderes sobrehumanos similares a su familiar verde, pero algo más refinados y sin llegar a perder el control al transformarse. A lo largo de la serie seguiremos sus aventuras, investigaciones y casos mientras descubre de lo que es capaz con su nuevo cuerpo esmeralda.

Sobre el guion es complejo hablar o tener nada en claro con solo tres episodios, aunque ya se le empiezan a ver las costuras. La aparición de Titania es altamente forzada y sigue sin desarrollo, aún siendo un punto importante en el origen de la protagonista. El humor, mucho más infantil de lo necesario, no me aporta ni media sonrisa y ver a Jennifer romper la cuarta pared, como hace el personaje en los cómics, queda de todo menos integrado.

Sumado a todo esto, los casos episódicos están totalmente vacíos de interés. Si dejan libre a Abominación tras más de 25 películas sin hablar de él, es, como mínimo, irrelevante en este punto. Si un elfo cambiaformas nunca visto es culpable de engañar a una suerte de Stifler (igualito al de American Pie) importa poco o nada a nadie. Falta ver como se presentan los demás casos, pero la serie necesita subir el listón en sus tramas de forma urgente.

Si algo podemos salvar, además de la actuación de Tatiana, es el uso de Wong. Como este personaje se ha ido humanizando poco a poco, no solo en esta serie, sino también en las películas, y ver que Marvel lo usa para pivotar las nuevas apariciones en el MCU, es un buen recurso. El personaje no solo une la serie al resto del universo Marvel, sino que su humor, algo más serio que el de Hulka, juega un papel importante en su evolución y completa un personaje que la audiencia ya conoce desde hace años.

Volviendo a la pregunta inicial: ¿vale la pena verla? La respuesta corta es que no. La larga es otro no, si no mejora mucho en los próximos episodios. Por el momento no ha aportado nada influyente al MCU y no transmite nada en sí misma como serie. Hasta el momento solo es una sitcom de abogados, una versión de Ally McBeal sin gracia, con un desarrollo superfluo de la protagonista y nulo de las tramas.Así que, por el momento, solo nos queda esperar a ver si She-Hulk termina en fracaso o solamente en una serie mediocre más de Marvel.