
Un año más, empieza el Festival de Cine de Sitges, donde el terror y la fantasía convergen para deleite de sus visitantes. Esta edición quiere rendir homenaje al clásico de la ciencia ficción Tron (1982) que cumple ya su cuarenta aniversario. El programa viene completo tanto de actividades como de películas con más de 270 opciones en la cartelera repartidas en diez días entre sus cinco salas. Pero entre esta variedad de opciones, ¿y qué tiene Sitges este año para ofrecernos?
Como es costumbre, el festival se inaugura hoy con una película nacional. El director Jaume Balagueró abre las salas con su última obra: Venus. Después de saltar a la fama por Frágiles o REC, vuelve a Sitges para presentar este largometraje que invita a recordar los inicios de su carrera en el cine de terror.
Otra película que ha empezado a resonar fuerte, es Mantícora de Carlos Vermut. Después de triunfar con Magical Girl en ediciones anteriores de este festival, el director nos trae un drama crudo donde indagaremos en los límites de la perversión de sus personajes.
Sin salir del cine español, encontramos propuestas tan interesantes como La piedad, de Eduardo Casanova, quién ya demostró su valía con Pieles en 2017, o Cerdita, de Carlota Pereda, que nos invita a visionar una versión extendida de su cortometraje galardonado en Sundance.
En los límites del terror encontramos a Satan’s Slaves 2, la nueva película Joko Anwar quién ya sorprendió en 2009 con The forbidden door y fue alabado por la crítica por Impetigore en 2019. Otra gran apuesta es Flux Gourmet de Peter Strickland, director de Berberian sound studio, que en 2018 nos puso los pelos de punta con In Fabric. Tampoco podemos dejar pasar el estreno de Halloween Ends, la última entrega de la saga del slasher de Michael Myers, que llega al festival un poco antes de su estreno en la cartelera nacional. El conocido director italiano Dario Argento también nos presenta su nueva obra, Occhiali neri, la cual tristemente ha tenido un pésimo recibimiento por parte de la crítica en su preestreno.
Sitges siempre tiene un ojo puesto en el humor, en el sentido más visceral del mismo, y este año no podía ser menos. Con este objetivo, nos encontramos con Corten!, de Michel Hazanavicius, Kappei, donde Takashi Hirano se estrena como director después de producir el live action de Jojo’s Bizarre Adventure, o Unicorn Wars de Alberto Vázquez, ganador de tres premios Goya por sus obras de animación, entre otras propuestas. También encontramos en el programa dos estrenos de Quentin Dupieux, director de la controvertida Rubber, que prometen llevar la comedia y el surrealismo francés a Sitges: Fumer fait tousser y Incroyable mais vrai.
El acercamiento del cine oriental también es una de las claves de este festival y por ello, en esta 55ª edición, podemos encontrar verdaderas joyas de la cartelera asiática. El reconocido director Takashi Miike, que cuenta en su filmografía con clásicos como Ichi the Killer o Crows Zero entre muchos, vuelve a Sitges un año más para presentar el final de su trilogía más humorística: The mole song final. Con grandes dosis de acción, encontramos a The roundup, película coreana dirigida por Lee Sang-yong y protagonizada por Ma Dong-seok, quién enamoró al público en Train to bussan y, más recientemente, lo pudimos ver en Eternals de Marvel Studios. Shin Ultraman también reclama su atención después de la recepción del anterior trabajo de su director Shinji Higuchi, Shin Godzilla.
Los largometrajes de animación tampoco se quedan atrás entre las opciones de los visitantes del festival. Masaki Tachibana, quién empezó su carrera trabajando en obras como Ghost in the Shell S.A.C. o Evangelion 2.0, presenta Blue thermal, su último trabajo como director. Masaaki Yuasa, con su estilo inconfundible, nos propone Inu-Oh, una película llena de folklore japonés. La otra forma de Diego Guzmán, Battlecry de Yanakaya y Oink de Mascha Halberstad también se proponen como propuestas interesantes.
Con muchas más películas en el programa, y más de una sorpresa entre ellas, el Festival Internacional de Cine de Sitges promete variedad y calidad en su oferta. Ahora solo queda entrar en la sala, ocupar nuestras butacas y disfrutar.