Después de un quinto día más relajado, empieza el más duro de todos los del festival. Con siete películas en veinte horas por delante, tomo fuerzas antes de salir hacia el cine. Esta segunda mitad del Festival de cine de Sitges arranca fuerte.

Tras desayunar llego al cine Retiro para el pase de Slash/back dirigida por Nyla Innuksuk. En esta película, un grupo de adolescentes inuit deberán defender su pueblo de una amenaza desconocida  y extraplanetaria. En los primeros compases ya veo que no soy su público objetivo, pues el humor simplón y las forzadísimas actuaciones de los protagonistas llevan a pensar que se dirigen a una audiencia preadolescente. Obviando algunos elementos de los efectos especiales, el resultado es una obra estándar tirando a mediocre.

Sigo con la nueva propuesta de Eduardo Casanova, La piedad. El director de Pieles vuelve a la gran pantalla con otra obra llena de simbolismos y una estética muy bien definida y potente. Cada elemento y cada detalle en su guion y dirección están pulidos con sumo cuidado. ¿Se consagra con esta obra el joven director? Solo el tiempo lo dirá, pero nos está dando motivos para no perder de vista sus nuevos proyectos.

Después del éxito de X, Ty West se lanza a presentar su precuela Pearl. Sin entrar a discutir si es necesario ampliar la historia del pasado de X o de sí lo era estrenar las dos obras el mismo año, Pearl no consigue ni acercarse a las expectativas que tiene el público. La presentación inicial del personaje es lenta y carente de ritmo, ya que vive de la supuesta necesidad del propio espectador de saber más tras ver la película anterior. Un fallo por todo lo alto que solo tiene perdón en recta final donde por fin hay sangre y casquería.

Quentin Dupiex vuelve un día más para traer otra obra con su definido estilo y su ritmo pausado. Fumer fait tousser trata de un grupo de superhéroes al más puro estilo Power Rangers que combaten el mal allí donde se presenta. Tras su última misión, se ven obligados por su jefe a participar en un retiro donde fortalecer sus lazos y cohesionar el grupo. Allí decidirán contarse historias de terror alrededor de una hoguera. Dupieux utiliza este planteamiento como excusa para desatar su imaginación y entregarnos pequeños cortos cargados de humor.

Cierro el día con un maratón de tres películas de acción en las que no será necesario detenerse demasiado. En general, todo el pase fue decepcionante y las tres películas prometían más que lo que daban. H4z4rd no cuenta una historia plagada de humor sobre un robo a la mafia que sale mal y sus trágicas consecuencias. Toda la película está grabada desde el interior del vehículo que conduce el driver del robo. Aunque la premisa pueda no parecerlo, la terrible falta de ritmo que sufre H4z4rd le pasa factura. Bad city y Detective vs. sleuths son dos films policiales asiáticos donde, aunque sí es cierto que están llenos de escenas con combates y algunos tiroteos, no consiguen atrapar con su historia al espectador y terminan resultando predecibles.