En este día, como cierre, mis intenciones no estaban puestas en las salas y sus proyecciones, sino en las despedidas. A varios de mis compañeros ya no los veré hasta el año siguiente, eso sí volvían, y hasta que vuelva a pisar las calles de la ciudad también faltan meses. Así que solo entré a una proyección, como broche final.

La última película, Cloud, de Kiyoshi Kurosawa, fue una experiencia abrumadoramente horrible y monótona. La ejecución resultó ser fría y distante, impidiendo que conecte con nadie de la obra. Kurosawa vuelve a sus orígenes con un enfoque en el thriller psicológico, pero la película no logra destacarse en la misma medida que otras de sus obras. Aun así, su crítica a la era de Internet y el aislamiento es interesante, aunque el resultado es algo de lo que alejarse como de la peste.

Tremenda decepción de último pase con el que cierro este año. Pero para no hacer esta última crónica algo escueta, aprovecharé para hablar por encima de algunos premios del palmarés de esta 57ª edición. Es cierto que no todas las obras las he visto en el festival estos días, pero no todas las películas se ven en el cine, ¿no?

Palmarés de Sitges 2024:

Sección Oficial Fantàstic a Competición

Mejor película: El baño del diablo (The Devil’s Bath) de Veronika Franz & Severin Fiala

El baño del diablo es una impactante fusión de folk horror y drama histórico, ambientada en la Austria del siglo XVIII. Franz y Fiala nos sumergen en un oscuro relato sobre la depresión femenina y las supersticiones rurales, destacando por una cuidada recreación de época y una atmósfera opresiva. La historia de Agnes, atrapada en su mente y sus circunstancias, ofrece una crítica demoledora a las promesas de salvación a través del dogmatismo religioso. Este es, sin duda, un trabajo impresionante que mezcla elementos de terror con un estudio profundo de la psicología humana, consolidando la filmografía de Franz y Fiala.

Premio especial del jurado: Exhuma de Jang Jae-hyun

Una de las películas más destacadas que pude ver en el festival, Exhuma combina elementos de la mitología asiática con una narrativa de investigación paranormal. La atmósfera es envolvente, y los giros argumentales están magistralmente ejecutados. La película logra mantener una tensión constante, y su premio especial del jurado está más que justificado por su capacidad para mezclar terror y tradición con una precisión impresionante.

Mejor dirección: Soi Cheang por Twilight of the Warriors: Walled In

Soi Cheang ha entregado una obra que evoca el espíritu del cine de acción hongkonés de los 80. Twilight of the Warriors: Walled In es una vuelta a los thrillers violentos y estilizados, ambientada en la infame Ciudad Amurallada de Kowloon. Es un film de pura adrenalina, que no escatima en violencia y estilo, y el reconocimiento a la dirección es muy merecido.

Mejor actriz: Kristine Froseth por Desert Road

Kristine Froseth presenta en Desert Road una interpretación poderosa, llevando todo el peso de la película en sus hombros. A pesar de algunos problemas de guion, Froseth consigue mantener la atención del espectador gracias a su actuación. El premio a mejor actriz es completamente acertado, ya que su presencia domina la pantalla; aunque creo que tenía contrincantes muy fuertes este año.

Mejor interpretación masculina: John Lithgow y Geoffrey Rush por The Rule of Jenny Pen (ex aequo)

The Rule of Jenny Pen de James Ashcroft es un thriller psicológico oscuro y claustrofóbico que combina elementos de horror con una trama sobre abuso en una residencia de ancianos. La película destaca por la maestría de sus dos protagonistas, John Lithgow y Geoffrey Rush, quienes interpretan a un exjuez y un anciano psicópata, respectivamente. Sus interpretaciones ofrecen un duelo actoral de gran intensidad que mantiene el suspense. A pesar de que la película pierde algo de fuelle hacia el final, Lithgow y Rush consiguen sacar adelante una trama retorcida y perturbadora, lo que justifica su premio compartido.

Mejor guion: Aaron Schimberg por A Different Man

Un hombre diferente es una mezcla entre thriller psicológico y metanarrativa existencial. Schimberg ofrece una reflexión sobre la identidad y la percepción del yo a través de la historia de un actor que se somete a una cirugía estética para cambiar su vida. Este guion destaca por su complejidad y por su capacidad para jugar con las expectativas del espectador, sumergiéndonos en una experiencia perturbadora y desconcertante. Aunque personalmente se me quedó algo flojo.

Mejores efectos especiales: Else

El galardón a los mejores efectos especiales para Else es muy justo. Los efectos prácticos, como las prótesis y el maquillaje, son sobresalientes, representando de manera visualmente impresionante la fusión de los cuerpos con su entorno. Aunque la película perdió fuerza hacia el final con el mensaje filosófico que trae y su excedente de IA, su apartado técnico en la primera mitad de la obra es digno de elogio.

Sección Anima’t

Mejor largometraje de animación: Memoir of a Snail de Adam Elliot

Esta encantadora fábula en stop motion sigue a Grace, una niña solitaria de los años 70, y su inusual amistad con una anciana excéntrica. Memoir of a Snail destaca por su mezcla de humor negro y ternura, mientras explora la ansiedad y el duelo desde la perspectiva de una niña que ha sufrido la pérdida de su padre. El director Adam Elliot, conocido por su dominio del stop motion, ha creado un mundo artesanal lleno de detalles emotivos y visuales, consiguiendo que esta historia se sienta tanto íntima como universal. La película ha sido aclamada por su guion y por su habilidad para entrelazar la tragedia y la comedia, haciéndola merecedora del premio al mejor largometraje de animación en Sitges.

Sección Noves Visions

Mejor película: A Desert de Joshua Erkman

A Desert es una road movie de terror con un enfoque único en la fotografía y la ambientación. La película juega con lo desolador del paisaje americano, envolviendo al espectador en una atmósfera cada vez más opresiva. La presencia de personajes enigmáticos y las decisiones visuales crean una sensación inquietante que aumenta conforme avanza la trama. Erkman ha conseguido crear una obra neo-noir que destaca por su construcción del mundo y su capacidad para sumergir al espectador en un universo extraño y peligroso.

Mejor dirección: Grazia Tricarico por Body Odyssey

Body Odyssey, que también pude ver aquí, es una película ambiciosa que destaca por su enfoque introspectivo sobre el cuerpo y la psique de una culturista. Tricarico demuestra un dominio del lenguaje visual, explorando las complejidades del cuerpo humano desde una perspectiva tanto física como emocional. Su dirección muy bien llevada y merecedora de este reconocimiento, que consigue hacerte sentir mal a ratos por ver body horror donde no lo hay.

Sección Órbita

Mejor película: Zero de Jean Luc Herbulot

Zero es un thriller de acción que destaca por su mezcla de comedia y crítica social. Dos estadounidenses se encuentran con bombas atadas a sus cuerpos en Dakar, Senegal, y tienen solo diez horas para descubrir por qué. La película combina un ritmo vertiginoso con reflexiones profundas sobre la injerencia extranjera en África. Herbulot consigue mezclar la acción explosiva con una crítica al impacto del colonialismo moderno, lo que la convierte en una obra sólida dentro del género de acción.

Sección Blood Window

Mejor película: Mi bestia de Camila Beltrán

Mi bestia es un ejercicio interesante dentro del folk horror latinoamericano. Ambientada en la Bogotá de los años 90, la película explora las ansiedades de la adolescencia femenina a través de una atmósfera mística y ominosa. Beltrán utiliza el eclipse lunar como un símbolo del cambio y la opresión, creando una obra cargada de simbolismo y terror psicológico.

Jurado de la crítica

Mejor película: El baño del diablo (The Devil’s Bath) de Veronika Franz & Severin Fiala

El premio de la crítica para El baño del diablo refuerza su estatus como una de las películas más impactantes del festival. La recreación de los horrores psicológicos y físicos a los que se enfrentan las mujeres en un contexto rural del siglo XVIII es una muestra del dominio de Franz y Fiala sobre el terror humano y social.

Premio Citizen Kane: Thibault Emin por Else

Emin, a pesar de los problemas en el desarrollo final de Else, ha demostrado tener una visión ambiciosa y original. Su exploración del terror corporal y la fusión del ser humano con su entorno tiene momentos visualmente deslumbrantes. Este premio lo posiciona como una voz a seguir dentro del cine de género, aunque esto siempre son gustos personales.

Y hasta aquí mis vivencias durante esta 57ª edición del Festival Internacional de cine fantástico de Sitges. Han sido muchos días, muchas películas y termino con una sensación general de mejora en comparación con el año anterior. Es cierto que gran parte de lo visto me ha defraudado, pero esas pequeñas joyas y sorpresas inesperadas han sido suficientes para gozar esta edición. Ahora toca, retirarme de las salas unos días, pero no muchos, que esto no para y el cine nunca para de sorprendernos. Gracias por leer.